• Frase de la Semana

    "Siempre que veo la tele y veo a esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas".


    Mariah Carey, cantante.

  • Foto de la Semana


    He aquí un tipo obediente que sigue a rajatabla los consejos de su médico de cabecera.
    "Solo una cerveza al día..."
    ¡Dicho y hecho!

De cenar: “Chúpame la p…”

La cuenta del delito...con el plato sorpresa de regaloUn grupo de amigos se quedaron alucinados cuando, tras cenar en un restaurante pidieron la cuenta y entre los platos que habían pedido vieron uno que decía “suck my dick fuck face”. A los no sepan inglés les ahorraré la traducción, pero vamos, viene siendo una felación, pero de modo grosero, por decirlo suavemente.

Los diez amigos que allí se habían reunido para cenar se quejaron al dueño del local, sorprendidos por el curioso plato que aparecía en su cuenta, que por otro lado, ninguno había pedido (conviente puntualizar el detalle, que hay mucho vicioso suelto). El sitio, en cuestión, era el restaurante italiano Joe Delucci, de Lichfield, en Stanffordshire, lugar del que, ya antes de haber pedido la cuenta se habían quejado por haber recibido un pobre servicio durante su estancia. Grata impresión del lugar que remataron al recibir la curiosa cuenta, como recoge la BBC.Los comensales no se tomaron bien la pequeña broma de Arguiñano

Esta cuenta, que no desentonaría en cualquier restaurante erótico, pareció no gustar a los comensales del restaurante italiano, que se mostraron muy ofendidos por el plato de la casa. “Pensamos que era por eso (por las quejas de un mal servicio)”, dijo Clare Watkin, una de las comensales. “No podíamos creerlo, era lo primero que aparecía en la cuenta”, continuó. “Reservamos a las ocho y no empezamos a cenar hasta las diez”, relató Watkin. “Es algo indignante y me gustaría una disculpa y una compensación”.

Lo más curioso fue la explicación que dio el dueño del restaurante, el señor Langsdon: “Ese mensaje era una broma entre el personal de cocina, pero no se sabe cómo, acabó apareciendo en la factura”. Revelación que deja de manifiesto que lo divertido en ese restaurante no está en el salón, sino en la cocina, en fin, unos cachondos los cocineros.

Langsdon pidió disculpas a sus clientes y les ofreció volver para cenar de nuevo gratis, por si no habían tenido suficiente con la primera ronda de platos, combinado especial incluido. Mu’ rico, si señor.

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